
Los arrieros eran comerciantes que trasladaban sus mercancías a lomo de mula o burros por largas distancias (varias decenas de kilómetros en ocasiones) recorriendo poblados apartados para ofrecer sus productos.
En México todavía hace algunas décadas era posible verlos en las zonas rurales principalmente, datan de la era colonial y la expresión "Arrieros somos y en camino andamos" significa "tarde o temprano nos volveremos a encontrar para ajustar cuentas", es decir, es una amenaza de que algún día pagarás lo que haz hecho. También es aplicable para si alguien no ayuda, se piensa que cuando lo necesite, se le negará el favor.