Teme.
Teme a todo lo posible. A morir, a enfermar, a perderlo todo.
Teme a los vecinos, a tu familia, a lo que sea, pero teme.
Y cuando ya no te queden fuerzas, entrégate a nosotros.
Controlaremos todo. Por tí, claro...
O mejor apaga la televisión.
Conoce a tus vecinos.
Respira profundo.
Silencialo todo.
Recupera tu voz interior.
El miedo, son filamentos de poder que se desprenden de tu Ser,
y tirándo de ellos, te manejan cual marioneta.
Como que sigas temiendo, lograrán que aceptes cosas que de otra forma jamás aceptarías.
