
El origen de esta expresión es algo curioso: se dice que esta frase data del periodo colonial en México (1521 - 1810), resulta que una trabajadora doméstica a quien le llamaban "Chuchita" (posiblemente por nombre María de Jesús) era enviada regularmente al mercado a realizar algunas compras, pero con el tiempo comenzó a regresar con menos mercancía de la acordaba comprar y claro, menos dinero también.
Para excusarse de aquel robo a sus patrones decía "es que me bolsearon", es decir, me robaron. Desde entonces la expresión "a Chuchita la bolsearon" significa no aceptar pretextos poco creíbles por la irresponsabilidad de otra persona.