
Steve Ballmer salió huyendo para salvar a Windows dejando a su familia atrás. Vaya anécdota.
Hola a todos, sean bienvenidos a este nuevo artículo. ¿Qué tan lejos estaría dispuesto a llegar Microsoft para evitar que un cliente abandonara Windows? En 2003, Steve Ballmer, entonces director ejecutivo de la compañía, nos dejó una anécdota bastante curiosa: se encontraba con su familia de vacaciones en Suiza, esquiaban felices y parecían las vacaciones familiares perfectas, hasta que, Jürgen Gallmann (director de Microsoft Alemania) contacta a Ballmer diciéndole que Múnich, Alemania planea migrar sus computadoras a Linux.
¡Emergencia en Múnich!
Todo comenzó cuando el ayuntamiento de Múnich empezó a estudiar alternativas a los productos de Microsoft: la ciudad utilizaba alrededor de 14,000 computadoras y consideraba que depender de Windows podía representar un incremento importante de sus gastos futuros, especialmente después de los cambios en las licencias de Microsoft Software Assurance (algunos analistas advirtieron a los clientes que aumentaría la factura promedio de licencias de Microsoft de las organizaciones hasta en un 45%).
Los estudios encargados por la administración municipal recomendaron migrar a Linux y software de código abierto. La propuesta no era precisamente pequeña: suponía abandonar Windows y otros productos de Microsoft en miles de equipos, algo que evidentemente iba a representar un duro golpe financiero para Microsoft.
La noticia encendió las alarmas en Redmond: si una ciudad tan importante como Múnich adoptaba Linux, otras administraciones podrían seguir su ejemplo y eso sería la ruina para la empresa de las ventanas pues verían fugarse millones y millones de dólares de la noche a la mañana.
Ballmer abandona las vacaciones:
Ante la situación, Jürgen Gallmann convocó a Steve Ballmer, que no se lo pensó dos veces y salió corriendo como loco hacia Múnich para reunirse personalmente con el alcalde Christian Ude y tratar de convencerlo de que no se fuera con la competencia.
Cabe aclarar que Ballmer no abandonó a su familia en la nieve mientras corría gritando "¡mis millones, mis millones!", solo fue usado con fines humorísticos, pero si refleja la desesperación de Microsoft por no perder un cliente muy importante (al que pronto se podrían sumar muchos más). Esa reunión no podía esperar y había que convencer al alcalde que diera marcha atrás a como diera lugar.
Microsoft llegó con una oferta extraordinariamente generosa: hasta un 90% de rebajas en sus productos con tal de retenerlos, lo cual por cierto también era 2.9 millones de Euros por debajo de cualquier otro competidor que estaban interesados en atraer a Múnich. ¡Microsoft casi regalando sus productos!, se nota la desesperación del asunto.
Linux se queda con Múnich:
Sin embargo, los descuentos no consiguieron cambiar la decisión: la administración municipal estaba preocupada por los costes futuros y consideraba que depender menos de un proveedor propietario ofrecía ventajas estratégicas.
Así que a finales de mayo de 2003, Múnich anunció formalmente su decisión de migrar sus aproximadamente 14,000 computadoras a Linux. Lamentablemente una década más tarde Múnich regresaría a Microsoft.
Una lección para Microsoft:
Para los que crecimos con los productos Microsoft durante los años 80's y 90's tenemos aún muy fresco el concepto de que Microsoft era lo peor que podía haber en la informática por aquellos años.
Microsoft desfalcó a competidores como WordPerfect y Lotus, fue responsable del hundimiento de Netscape, llevada a juicio por sus prácticas monopólicas y tantos escándalos que protagonizó durante estas dos décadas. Aparentemente Microsoft podía hacer lo que se le diera en gana y no pasaba absolutamente nada, hasta que, un importante cliente amenaza con irse y Microsoft llora y sale corriendo a tratar de convencerlo que se no se vaya.
Ballmer interrumpió unas vacaciones familiares y ofreció descuentos extraordinarios para evitar una migración que podía convertirse en ejemplo para otras organizaciones. Como dice el dicho "el miedo no anda en burro", es decir, aquellos que presumen de mucha valentía o poder (en este caso Microsoft) pero que al enfrentar un verdadero peligro huyen despavoridos; y como no: 14,000 computadoras iban a ser equipadas con Linux, no se pagaría la licencia a Microsoft y si esto funcionaba pronto muchos miles más se le podrían unir. ¿Cómo no iba a tener miedo Microsoft?.
Conclusiones:
A Microsoft le salió cara la anécdota de Steve Ballmer corriendo a toda prisa tratando de salvar el imperio. Hoy en día Microsoft ya no es la empresa toda malvada que conocimos (ojo, eso no quiere decir que ya no lo sea, Microsoft sigue siendo un monopolio, pero de una manera más disimulada) y Linux ha ido año con año ganando tracción al grado que Microsoft lo ha adoptado hasta cierto punto (algo impensable en los días de Ballmer que lo calificó de "cáncer").
En fin... bueno, espero este artículo les haya sido de utilidad y tal vez no conocían esta divertida anécdota. Dejo con ustedes algunos videos que me han parecido interesante sobre el tema, gracias por leernos y nos vemos en un próximo artículo.