
"No es una aguja en un pajar, es una aguja en un campo de pajares" declaró triste tras no poder conseguir el permiso por una década para buscar los Bitcons perdidos.
Hola que tal a todos, sean bienvenidos de nueva cuenta a este artículo. Hace un par de años hablábamos de James Howells quien terminó con un disco duro en la basura, pero no era cualquier disco: contenía la contraseña para acceder a 8,000 Bitcoins.
Durante una década ha intentado de todo con tal de obtener el permiso para remover toda la basura del basurero de su ciudad, pero vez tras vez le han dicho que no, ha buscado apoyo de inversores pero la respuesta de las autoridades es siempre la misma: "tales actividades tendrían un impacto ambiental negativo". Así que no, no hay permiso.
Demandó al Ayuntamiento de Newport, buscó que este se quedara con el 10% de la recompensa si tenía éxito y nada, no hay manera de obtener el permiso, por lo que 12 años más tarde de aquel incidente y como recoge el portal La Vanguardia, se da por vencido.
"He hecho todo lo que estaba en mi mano. No hay más vías" declaró, moraleja de la historia: siempre respalden aquello que sea importante, en especial si son contraseñas porque de otra manera es probable que nunca las recuperemos.