
Photoshop funcionando en Linux | cortesía de la imagen Ubuntulog.
Hola que tal a todos, sean bienvenidos a un nuevo artículo de un servidor, concluimos hoy con este artículo dedicado al mundo Linux para dejarlo descansar un poquito. En el artículo anterior hablamos del intento de incursión por parte de Corel en el mundo Linux sin muchos resultados al respecto.
Y si hay algo que falta mucho en Linux son programas decentes de diseño gráfico, sí, está GIMP, Inkscape y Krita, pero GIMP se sigue quedando muy atrás con herramientas como Photoshop, básicamente GIMP es como el Photoshop que conocimos a principios de los 2000s, Inkscape todavía está muy por detrás de CorelDRAW (varias cosas que hacía a principios de los 2000's no tienen siquiera su equivalente en pleno 2026) y así podríamos seguir comparando algunas herramientas que existen en Windows, son estándar para el diseño gráfico pero su equivalente en Linux nos queda siempre a deber.
¿Y si usamos Wine?
Wine que lo hemos mencionado también en un artículo pasado es una capa de compatibilidad que permite ejecutar aplicaciones Windows dentro de Linux al recrear mucha de la funcionalidad que se necesita para que estas aplicaciones se ejecuten. En el caso de Photoshop por un tiempo se ha usado este "truco" para ejecutarlo en Linux y tener un entorno de trabajo para el área gráfica decente; pero la tecnología avanza y no se va a esperar a que tal o cual característica esté implementada en Wine, es así entonces que las versiones más recientes de Photoshop no funcionan o lo hacen parcialmente porque Adobe ha incorporado en su instalador una versión embebida de Internet Explorer que no es compatible con Wine, además de que estas nuevas versiones tienen integración de herramientas basadas en inteligencia artificial difíciles de recrear solamente con Wine.
En este contexto surge el trabajo de un desarrollador conocido como PhialsBasement, quien ha publicado una versión de Wine con parches propios para permitir la ejecución de los instaladores modernos de Adobe Creative Suite. Su desarrollo parte de una bifurcación del Wine mantenido por Valve (Protón) y promete compatibilidad no solo con Linux, sino también con FreeBSD, Solaris y NetBSD.
Según el propio desarrollador, Photoshop 2021 funciona “a la perfección”, salvo pequeños inconvenientes como el arrastrar y soltar y también ha buscado que su Wine "personalizado" sea aceptado en la rama de Wine de Valve. El problema es que Wine es muy estricto con las colaboraciones externas y si algo pudiera violar código fuente comercial o no estar suficientemente documentado como para probar que está limpio no será aceptado (véase el caso de Reactos que tuvo un problema similar).
Conclusiones:
Son encomiables los esfuerzos por llevar software exclusivo de Windows a otros sistemas operativos, y en ese sentido Wine se ha convertido en una herramienta clave. No obstante, Wine debe incorporar primero las funcionalidades necesarias para que este tipo de software pueda ejecutarse correctamente y hacerlo con extrema cautela para evitar problemas legales. Aceptar contribuciones sin un control riguroso podría suponer riesgos importantes, especialmente si estas proceden de ingeniería inversa basada en código con derechos de autor.
Por su parte, Valve utiliza una versión modificada de Wine para ejecutar juegos de Windows en un entorno Linux, pero esta no es la versión oficial del proyecto, y Wine no puede responsabilizarse de ese uso. Ahora nos encontramos con otro Wine personalizado, derivado a su vez del de Valve, que busca integrarse en esa misma bifurcación para beneficio común y que, quizá con el tiempo, pueda ser aceptado por el Wine oficial. Visto así, el entramado no deja de ser complejo… por no decir enredado.
Esperamos llegue a buen puerto todo esto y quizás en unos años software que aún no funciona del todo en Linux ahora pueda ejecutarse sin ningún problema. Muchas a Muy Linux por la información para este artículo y gracias a ustedes por su tiempo para leerlo, dejen sus comentarios al respecto, no olviden votar por el mismo y nos veremos muy pronto en una nueva redacción.