Waiting airport expat nostalgic

Nostalgia de un ex-expatriado

By Duvinca | The world, the life & me | 12 Oct 2020


Aquellos que han trabajado fuera y han vuelto, han vivido una gran oportunidad. En todos los sentidos, y fuera como fuera, quedará el recuerdo y la experiencia ganada.

El expatriado es normalmente aquel trabajador al que destinan por un tiempo determinado a otro país, aunque es un concepto que con el tiempo está variando. Si antes lo asociábamos solamente aquella persona de la empresa con cierto nivel a quien se le mandaba lejos a cambio de una buena remuneración y otras ventajas extras asociadas, como casa estupenda o colegio bien para los niños. Pero actualmente, cualquiera podemos ser expatriados, no es necesario que te envíen sino que también podemos irnos por nuestra cuenta a vivir fuera sin tener ese status que anteriormente se esperaba.

En cualquier caso, una temporada trabajando fuera de nuestro país, cualquier oferta que nos hagan o encontremos antes de llegar o en el propio destino, por el sueldo que sea, va a suponer una nueva oportunidad de adquirir nuevas cualidades y habilidades, y una experiencia diferente. Será un desafío, seguramente al principio habrán muchos nervios e ilusiones, se trata de un proyecto vital y profesional nuevo, y eso requiere de bastante preparativos.

Y finalmente nos vamos, y somos consciente que todos los inicios son duros, porque la adaptación en cualquier condición es complicada, además normalmente el nuevo entorno demandará el entendimiento de una diferente cultura, y posiblemente de otros hábitos.

Todo ello puede desembocar en dos maneras de afrontar el periodo en el extranjero: de forma positiva con cierta integración, no necesariamente con locales, también es posible formar parte de una sólida comunidad de personas en una situación similar, es bueno tener apoyos. En otros casos, la inadaptación puede llevar al aislamiento, hastío y frustración, y eso hará que básicamente haya quienes se centren únicamente en el trabajo que han ido a hacer esperando al momento de vuelta o hasta encontrar la oportunidad de irse lo antes posible.

En todas las situaciones, se vivirán momentos buenos y malos, el estar en otro país tendrá sus ventajas y sus desventajas. Como siempre habrá que hacer balance. Pero ¿qué ocurre al volver al origen?

La vuelta. Es un momento crítico tanto para los que estaban deseando volver como para aquellos que estaban disfrutando ese período en un sitio lejano pero que son realistas que tras su misión, se rompe la burbuja, otras cosas les espera en casa o quizás en un nuevo lugar. Lo que será común es que todos vuelven con una mirada diferente, el mundo es visto con otra perspectiva, e incluso el día a día.

Al principio se necesita un tiempo de readaptación, viene el tiempo de las comparaciones positivas y negativas: “las ganas que tenía de…” o por el contrario, “esto allí no pasaba”. Y ya se sabe que para los de tu alrededor estas apreciaciones a veces serán difíciles de entender, es la fase de la incomprensión y también de reencontrar tu rutina, la de antes o una nueva, porque, admitámoslo, uno ha cambiado.

Con esa rutina, con la nueva normalidad, el pasado expatriado quedará atrás en una nebulosa, a la que sólo volverás en busca de esas anécdotas o esos flashbacks que automáticamente tu cerebro asocia a algo que ocurre.

Al final, como dicen, el tiempo lo cura todo, nos quedamos con lo aprendido, es nuestra experiencia, lo que más vale. La nebulosa va borrando esos momentos tensos, de impotencia, de frustración o de soledad; sólo las vivencias curiosas, los descubrimientos, la gente conocida, y el entender cosas sorprendentes, es lo que nos queda.

Quedarse con la parte buena, porque de una manera u otra, siempre la hay, de hecho a veces es tan grande, tan importante, que queremos recuperarla, la necesitamos aquí. Deseamos que cada uno de nuestros días tengan otra vez algo de excitante, de saber que aprenderemos algo interesante o que nos percataremos de otras calles, haremos algo que antes no hacíamos, probaremos cosas desconocidas y entenderemos lo que hace poco parecía imposible.

Para algunos, el sentirse fuera en un entorno extraño que vas ganándote poco a poco, luchando todos los días, es la manera de vivir realmente, porque consigues hacerlo tuyo. Porque estando lejos entiendes el mundo y te entiendes mejor a ti, y ese mundo te enseña más y más cada día.

Ay toda esa nostalgia, a veces es muy fuerte, se va haciendo fuerte a medida que esa experiencia vital está cada vez más lejos de tu vida cotidiana pero no de tu memoria. Es un sentimiento que a algunos aunque regresen nunca les abandona, y esa nostalgia quizás, puede convertirse tarde o temprano en una necesidad, en un impulso constante en el interior que, a veces, sigue empujándote para volver a ser un expatriado.

 

Publish0xEspañol

Mi LBRY: https://lbry.tv/$/invite/@duvinca:5

 

 

How do you rate this article?

7


Duvinca
Duvinca

A learner of many things with a curious spirit. Thoughts, shots and nice flowers. And I try to write in English!


The world, the life & me
The world, the life & me

Un blog polímata sobre diversas materias con una visión curiosa y reflexiva. A polymath blog about various topics with a curious and reflective vision. > Español & English <

Publish0x

Send a $0.01 microtip in crypto to the author, and earn yourself as you read!

20% to author / 80% to me.
We pay the tips from our rewards pool.