Vengo guardando esta experiencia desde hace 6 años, pasó en el 2017. Pensaba incluirla en un libro, pero ese proyecto se viene retrasando, y nunca se sabe si alguien más necesita saber de estas cosas. Así que aquí se las dejo. A pesar de los años, volverla a leer, me reviven las sensaciones. La piel gris casi negra, y perfectamente lisa, agradable al tacto, de esta gárgola. Sí, la toqué. También vuelvo a sentir esa comodidad de una presencia cómplice, como de un conocido, que no necesariamente tiene buenas intenciones, pero transmite un "estoy de tu lado". Después de esto no apareció más.
Las 3 gárgolas que eran 1
Hace muchos años, tuve un sueño de esos que no son sueños para nada.
Una gárgola, casi negra, enorme, me despertaba a mitad de la noche. Abrí los ojos y ahí estaba, sonriéndome, como si hubiera estado mirándome mientras dormía.
Me sentí abrumada por su tamaño mas que por su aspecto, pero por alguna razón, su rostro, su presencia, me resultaban familiares. Era realmente hermosa. Si intentara describir su rostro, tendría que decirles que era terrorífica. Tenía una boca cuyas comisuras se extendían casi hasta la mitad de su cráneo. Los dientes eran afilado, y muchos. Similar a la última película de Venom. Pero yo la veía hermosa, no como algo ajeno, lejano a mi biología como podría ser...una araña.
Me preguntó, me ofreció :- ¿Te gustaría aprender a gritar de cierta manera? ¿Una que modifica la materia?
Y sin dudarlo respondí que sí. No sé si por lo atractivo de la oferta, o por el estado de ... mesmerismo en el que estaba.
Entonces, con su mirada, guió la mía hacia el otro lado de la habitación, donde todo lo que allí suele estar, había desaparecido. Los muebles, los objetos, no había nada. En medio de la oscuridad, apareció otra gárgola... Estaba encorvada, sus manos se retorcían frente a su pecho. Las falanges de sus dedos se doblaban en direcciones que no parecían las correctas. Gritaba y sus alas caían sobre su espalda, haciendo que se doblara su espalda aún mas. Sufría. Transmitía odio y dolor.
“Nivel 1” dijo mi nuevo maestro. Ahí estás ahora, ése, es tu grito.
Aquella gárgola comenzó a enderezarse, sus alas se abrieron rebelando su rostro. Lloraba, y de sus gritos caía un vómito que contenía el llanto de todos los animales de cada rincón del mundo, muriendo en ese instante. Perdidos, con los ojos desorbitados de terror, y el corazón roto por la incapacidad de comprender tanta crueldad. Las imágenes de esa escena espantosa se proyectaron en mi mente cuando su grito me alcanzó.
Me miró directo a los ojos, y dijo : - No falta mucho para esto.
Y tenía razón, no mucho tiempo después, se sucedió una etapa en mi vida, marcada por reiterados ataques de migrañas, durante las cuales, escuchaba gritar cientos, sino miles, de animales siendo asesinados por el ser humano. Esos días eran un vómito interminable, vivía con el estómago hundido, refugiándome en fantasías suicidas. La angustia que suelo manejar exitosamente a diario, esos días, me consumía.
Empecé a gritar. Mi maestro se acercó, tanto que pude sentir su aliento sobre mi cabeza.
Sé como se siente su piel, y como huele.
Aparece una tercera gárgola. Mas grande que la anterior. Sus alas se abrieron...ocultando el mundo. Levantó sus brazos hacia el frente, y brillaron unos dientes afilados, perfectos. Imponente, comenzó a gritar, y sus pies se elevaron del suelo lentamente... gritó desde las alturas, y todo a mi alrededor fluctuaba entre miles de realidades.
“Así es como se hace” Dijo el maestro.
Me sonrió, como sonríe un demonio impecable. Sus ojos rojos se clavaron en mí y entonces me di cuenta que yo ya estaba gritando. Me sentía real y en mi camino. Alineada.
“Somos 3, somos la misma, y somos iguales” Nos miramos sostenidamente.
Su sonrisa era la mía. Me sentí en casa.
Volví, y acá, mi cuerpo, como si no me necesitara para funcionar, estaba ya en medio de un grito.
Esa mañana fue el primer día de muchas creaciones.
En el transcurso del día siguiente, como si me hubiese dejado un recordatorio en la parte trasera de mi mente, tuve como un recuerdo de él diciéndome "X(no diré el nombre de un amigo) te va a pedir algo hoy, para eso te enseñé, decile que sí, que lo vas a hacer". Y efectivamente X me pidió algo que involucraba mi voz.
Sentí que me dejó ese recordatorio para hacerme saber que no fue un sueño, con eso pude corroborar que esa gárgola sabía lo que pasaría.
A mi amigo le dije que lo haría. Como resultado, hay 2 discos que llevan la voz de la gárgola número 3.
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Hay cosas que sólo se pueden contar bajo la etiqueta de "ficción", para que las mentes rígidas no nos ataquen. Incluso en esta época donde abundan las historias sin explicación, las personas siguen fingiendo que los que vivimos estas cosas, no estamos locos para ellos. Pero así nos ven, locos, ridículos, y en el mejor de los casos "parasitados por entidades", víctimas de algún tipo. Y no es así. Ya se comprenderá mejor todo esto. Tampoco tuve éxito con alguna imagen, nada que encontrase por internet se parecía. Y pesar de saber dibujar un poco, no le haría justicia.
Estoy al tanto de los otros mundos, y la parasitación, de los controladores y las ilusiones. Posiblemente no tendría que haber dicho que sí.
Antes de esta experiencia, no me había interesado por las gárgolas. De hecho no sabía nada de ellas. Por un tiempo busque algo de información pero la verdad es que no encontré nada relevante, apenas que son esculturas, guardianes, tuberías en los castillos.
Me inclino a pensar que forman parte de las cosas que nos esconden. Pero como ven, si ellas lo desean, entran en nuestro mundo. Si es que es nuestro en absoluto.