
Este popular refrán "perro que ladra no muerde" quiere decir que no siempre debemos creer las amenazas de alguien más, a veces solo quieren intimidarnos o amedrentarnos sin tener intenciones de causar daño realmente. Vaya, solo quieren asustarnos para subyugarnos.
Así que si una persona solo alardea de lo que es capaz de hacer, amenaza con tomar represalias pero no hace nada, lo más probable entonces es que solo sea un fanfarrón.