CONSECUENCIAS: acto tercero
Tercero: tuve que enfrentar la recuperación escolar durante todo el verano, por haberme perdido muchas clases a lo largo de varias semanas. Pero, a lo contrario de lo esperado, fue una temporada muy divertida. Conocí a muy simpáticos estudiantes que como yo habían tenido que someterse a la recuperación. Mis nuevos amigos no me juzgaban por las apariencias. En sus clases, ellos también se habían convertido en el hazmerreír de sus compañeros, por ser unos inadaptados, unos bichos raros a quienes no les gustaba irse de gira ni seguir tendencias. Fue muy triste separarnos, cuando cada uno de nosotros volvió a sus respectivas clases al comienzo del año académico siguiente (que para mí fue uno más de pitufo y cachetona y a ellos non les iba mucho mejor, socialmente hablando). Pero seguíamos reuniéndonos y charlando durante todo recreo.
Ps.: imagen Pixabay 100% free como siempre editada para dar cabida a la historia
Queridos lectores, casi llegamos al final: solo faltan unos cuantos capítulos (mejor dicho, unas páginas del diario de la quinceañera cordobés)...