La falsa dicotomía de la libertad

By Cronos V | Palabra de Cronos | 17 Nov 2021


Quién es más libre: ¿Alguien que se despierta disciplinadamente todos los días con una rutina clara? O ¿alguien que no tiene horario, se despierta tarde y hace lo que se le antoja diariamente?

Libertad para Dormir

Pues el que se levanta cuando quiere. - Podríamos decir. Pero no contestemos tan rápido, no es tan evidente como parece. La libertad, de manera sencilla, es actuar como queremos. Entonces, la pregunta importante es: ¿qué quieren ambos personajes? Solo al saber esto podemos definir cuál es más libre. Supongamos que ambos quieren lo mismo (porque si quieren cosas diferentes no los podemos comparar); que ambos tienen metas en la vida a corto, mediano y largo plazo y que ponen el despertador para cumplir alguna de ellas. No lo pongamos difícil, digamos que quieren leer un libro. Miremos que les pasa cuando suena el despertador:

-  ¡Uy! pero que pereza madrugar, no quiero, anoche me acosté tarde. - Piensa el más disperso de los dos y procede a decir con ronca voz: “Despertador, posponer alarma 45 minutos”.

-  Alarma pospuesta 45 minutos. – Dice el despertador frustrado de no cumplir nunca con su propósito existencial.

El otro personaje tiene una actitud diferente:

- ¡Uy! El despertador. Quiero dormir más, ¡pero no! A levantarnos. – Piensa nublado, procede a levantarse y apagar manualmente el despertador a pesar de haberse acostado a la misma hora que el personaje anterior, y en contra de todos los impulsos de su cuerpo.

Así sucedió por un tiempo. De esta forma el primero fue libre de dormir todos los días hasta que quiso. El segundo, al parecer hizo lo contrario de lo que realmente quería en ese momento y solo le estaba dando gusto al despertador. Pero sigamos este experimento, digamos que pasan varias semanas, que ambos personajes eran amigos y que se encuentran:

-  ¿Terminaste el libro? ¿Lo leíste por la mañana como dijimos? – Pregunta uno interesado

-  ¡Uy no! No he podido, me he acostado muy tarde. Pero me vi la película y la verdad, el final no me gustó. ¿Y tú? ¿En qué página vas? – Cuestiona perezoso.

-  Ya lo terminé, me encantó. Mucho mejor que la película, y el final fue excelente en el libro. – Contesta con mesurado orgullo.

Partiendo de la premisa que ambos querían leer esa novela[1]. ¿Quién cumplió la palabra? No se puede ser libre sin tener objetivos, porque sin objetivos no sabemos lo que queremos. ¿Quién realizó sus objetivos? Y si ser libre es hacer lo que se quiere. ¿Quién hizo realmente lo que quería hacer? ¿Quién fue más libre? Bajo esta perspectiva creo que estamos de acuerdo con que el personaje que leyó la novela fue más libre. La disciplina lo hizo libre, la disciplina es la herramienta de la libertad, porque la disciplina te acerca a tus objetivos. Nos han enseñado que la libertad y la disciplina son opuestos, y es lo contrario, la disciplina es otra cara de la libertad. Los objetivos dan el que, la disciplina el cómo, tú tienes el por qué, y la libertad es el camino.

¿Y entonces el otro personaje que pensaba que era más libre, no lo era? Exactamente, no lo era. El español tiene una palabra perfecta para este caso: libertinaje. Libertinaje es sucumbir ante los impulsos, es ser cortoplacista, miope, y lo peor, con el tiempo no te lleva a ninguna parte. La disciplina, por otro lado, es racional, visionaria, y a largo plazo es mucho más satisfactoria. Libertinaje es nuestro cerebro lagarto[2] tomando el control, nuestra parte animal triunfando sobre nuestra inteligencia humana.

Cerebro Reptiliano

¿Pero el que cumplió no hizo un sacrificio? ¿Y sacrificar no es ir en contra de lo que se quiere? Sacrificio va de la mano con la disciplina y es compatible con libertad en el ámbito personal. Lo opuesto de sacrificio es rebelión; creemos que rebelión y libertad van de la mano porque cuando es honesta y se hace socialmente lo es, pero no aplica a nivel personal. Entre sacrificar algo por uno mismo y rebelarse contra uno mismo, el sacrificio es mucho más loable, meritorio y libre. Si miramos más a fondo podríamos incluso decir que son lo mismo, sólo es el enfoque que le demos, por ejemplo si nos sentimos rebeldes: no digamos que sacrificamos sueño, sino que nos rebelamos contra nuestros sentimientos de pereza. Este mismo ejercicio no aplica socialmente, no podemos rebelarnos y sacrificarnos contra alguien al mismo tiempo por lo mismo. Entonces no puede haber disciplina sin sacrificio, y no puede haber libertad sin disciplina.

Voy a enfatizar esto un poco: ser libre es hacer lo que queremos; lo importante es saber que queremos, si no sabemos que queremos, por definición, no podemos ser libres. Si vivimos solo de instinto cumpliendo los caprichos que llegan con el día y la noche, no somos libres, somos libertinos. Entre más trabajemos en nuestras metas y objetivos a largo plazo, más libres somos, porque estamos más tiempo en el camino donde queremos realmente estar. Podemos mirar la libertad en tiempos de minutos, horas, días, semanas, meses, años o décadas. Entre más grande sea el tiempo al que mires tus objetivos, mejor preparado estarás, posiblemente tendrás mayor motivación, pero más grande será tu libertad. ¿Crees que mirar en años es difícil? Millones de personas se gradúan de estudios de 2, 4, 5, 7 años o más tiempo, con orgullo fueron libres de hacerlo porque querían, con disciplina y con a veces con sacrificio también.

¿Puedo volverme esclavo de una meta? Solo en el momento que desatiendas otras de tus metas. Vuelve a la pregunta, ¿Que quieres?

Disciplina, propósito y humildad

Al comienzo la disciplina duele, es difícil y requiere esfuerzo. La única forma de vencer la inercia del estancamiento, de salir de un camino indeseado, de romper hábitos dañinos y volver al camino deseado es con la motivación que te da tener un propósito firme y suficientemente específico[3]. El propósito es el mejor analgésico natural: deportistas terminan partidos con huesos quebrados sin darse cuenta, solo porque tienen su mente en la victoria; personas que en otras circunstancias hubieran perdido el sentido salvan a sus seres queridos en accidentes porque el propósito les da la fuerza y la adrenalina. El propósito es básico para tener la disciplina, sueña grande cuando estés creando tu propósito, y ten metas volantes para que no te desanimes. Pero no es todo, se requiere también tener la humildad para empezar; humildad porque el comienzo es difícil, a veces torpe y generalmente con muchos tropiezos. Esto es lo genial de la disciplina, con el tiempo mejoramos.

Quiero terminar con esta herramienta que anecdóticamente me sirvió con mi falta de disciplina (luego de tener un propósito).

El consciente, el subconsciente y la disciplina

Nos dicen que somos seres racionales, pero muchas veces perdemos la batalla contra nuestros impulsos, no tenemos la disciplina. ¿Qué sucede? Todos los días nuestro subconsciente se enfrenta a nuestro consciente enviándole pensamientos de autocomplacencia, pereza, satisfacción inmediata, malos hábitos, consumos desmesurados y demás ideas placenteras, pero no productivas. Nuestro consciente las descarta lo mejor que puede, pero a veces los argumentos de nuestro subconsciente son demasiado poderosos y además están respaldados por todas las sensaciones de nuestro cuerpo que quiere seguir cómodamente donde está. Esta es la batalla más importante de nuestra vida, la del cerebro instintivo contra el cerebro racional, una báscula que a veces se inclina de un lado y a veces del otro. ¿Cómo podríamos inclinarla un poco a nuestro favor, al lado racional?

Muy fácil, como vimos, tenemos 2 sillas en la mesa de la sala de juntas de nuestra cabeza, una para al señor Inconsciente y otra para el señor Consciente, solo debemos poner otra que esté de acuerdo con nuestras metas (finalmente es nuestra mesa y podemos hacer lo que queramos). Acomodemos una tercera silla en la sala de juntas del tema que quieras mejorar (imagínalo); cada decisión de este tema va a ser votada y la mayoría que gane debes hacerle caso, es una democracia, y nos encanta a democracia. El éxito consiste en escoger a alguien que nos ayude, que esté de nuestra parte. Te tengo al personaje perfecto para esto, vamos a contratar a la señora Disciplina. Eso sí, antes de sentarla, asegurémonos de convencerla de que está de acuerdo con las metas, porque si la ponemos ahí, su efectividad depende de que desde el comienzo creamos en ella, que no pierda poder en la junta. Es una decisión de 3 votos, el señor Inconsciente va a alegar, llorar y patalear (lo bueno es que ya conocemos sus tretas y lo tenemos identificado), pero el señor Consciente y la señora Disciplina tendrán la mayoría, nadie va a ir en contra de la democracia. Esta técnica me ha funcionado para varios temas que requerían enfoque en mi vida.

Conclusiones

  • Solo es libre quien persigue sus metas. Es más libre quien cumple sus metas. La disciplina te acerca a tus metas. Solo la disciplina te hace libre.
  • La disciplina nos libera de la impulsividad del cerebro lagarto.
  • La disciplina viene con sacrificio, dejamos lo placentero pasajero por lo productivo proyectado.
  •  
  • Sabemos que es lo que tentemos que hacer, solo es procurar la humildad para ir a hacerlo.
  • El Propósito es analgésico.
  • Herramienta útil es darle a la disciplina voz y voto en nuestra cabeza al momento de tomar las decisiones.

 

[1] Aunque como reflexión personal piensa en otra cosa que quieras hacer, como trabajar en un proyecto, hacer cardio, estudiar, escribir, o incluso meditar.

[2] Por fines retóricos le voy a llamar cerebro lagarto (y porque en inglés le dicen así), pero técnicamente se llama complejo, complejo-R, complejo reptilinao o cerebro reptiliano. Es el más primitivo de los 3 cerebros del modelo triúnico propuesto en los años 1.960s, se encarga de la supervivencia y funciones del cuerpo. Los otros dos son el sistema límbico que se encarga de los sentimientos, perseguir el placer y huir al dolor; y, por último, el neocórtex o corteza cerebral, que es el encargado de las funciones superiores, como lenguaje, racionamiento, filosofía y estrategia.

[3] El tema del propósito muy importante y amerita su propio escrito, que luego enlazaré aquí.

How do you rate this article?

1


Cronos V
Cronos V

Crypto Aficionado


Palabra de Cronos
Palabra de Cronos

Mis opiniones de como veo el mundo con el prisma de la educación que he tenido y de los aprendizajes de la experiencia que me han brindado mis aciertos y sobretodo mis errores. ¿Que temas? cualquiera, de la vida, de administración y de mi opinión, o una combinación. Mi objetivo es generar contenido que sea entretenido y educativo, pero sobre todo algo para pensar.

Send a $0.01 microtip in crypto to the author, and earn yourself as you read!

20% to author / 80% to me.
We pay the tips from our rewards pool.