pexels-helena-lopes-697243

Reencuentros

By Duvinca | The world, the life & me | 2 Nov 2020


El tiempo pasa deprisa y a veces es difícil poder volver a encontrarnos con aquellas personas que un día conocimos, pero volver a verse es algo positivo.

Todos tenemos esos amigos que hace mil que no vemos, cada uno lleva su vida y sabemos algo de la de los demás gracias a las redes sociales principalmente, a algún grupo de whatssapp o una llamada esporádica. Seguramente seguimos virtualmente en contacto con los que siguen interesándonos, porque con ellos hemos vivido y compartido momentos y experiencias de nuestra vida, y al final, por afinidades, son las personas con las que tenemos algo en común.

Pero también es cierto que, después, nuestros caminos se separan y es casi imposible poder revivir aquellos maravillosos años, o sólo poder coincidir de nuevo. Si somos de esas personas que ha hecho amigos y conocidos o compañeros de trabajo aquí y allí, en nuestro país y en otros sabremos bien que suele ser complicado cuadrar agendas y vacaciones para poder hacer visitas, quedadas o reencuentros entre nosotros porque ahora, tenemos nuestros otros planes, nuestra otra vida.

En cualquier caso, hay quienes lo tienen más fácil y tienen a esas personas cerca, con lo cual la cuestión acaba reduciéndose a un verdadero interés de querer verse. Y los más lejanos u ocupados, si de verdad tienen ganas harán lo que sea (dentro de sus posibilidades) para de vez en cuando seguir en contacto, porque siempre es mejor actualizarnos en vivo y en directo, contando nuestras nuevas vivencias en persona. Y además poder rememorar momentos que por efecto de la nostalgia y el recuerdo, cada año sólo a nosotros nos parecen más gloriosos.

Normalmente si conseguimos escribirnos unos mensajes, pensar un plan, organizarnos una tarde o unos días, reservar una mesa o un viaje… reviviremos emociones y nos volveremos a ilusionar con nuevas cosas. No porque estemos ahora más liados y mayores, tenemos que renunciar o resignarnos a no poder hacer algo que, sin duda, antes haríamos sin más y que de hecho, antes  ya hemos hecho.

Está bien añorar cosas del pasado pero ¿por qué no volver a hacer otras y a su vez seguir disfrutando? Si lo logramos, el día D llegaremos al bar, a la plaza, a la estación o a la casa y ahí estarán nuestros compañeros. Una sonrisa desde lejos, un abrazo, un beso y un ¡qué bien te veo! Miradas cómplices y risas joviales y de repente como en un paréntesis nos teletransportamos a otra época. Yo creo que esto ya lo he vivido…

Tenemos poco tiempo, sabemos que enseguida tendremos que volver a nuestras obligaciones y a nuestro día a día, así que hay mucho por hacer. Hay que contarnos muchas cosas: qué estás haciendo ahora, cómo has pasado los últimos tiempo, qué sabes de éste o aquel… Nos tomamos algo, brindamos y siempre decimos “¿te acuerdas cuando…?”

Empezamos a recontar historias e historietas, para no olvidar y para no dormir, podemos nuestros recuerdos al servicio de los otros y nos enteramos de cosas que nunca supimos. Y nos da la risa y mientras el tiempo se ha detenido.

Nos miramos y sentimos que fue ayer realmente la última vez que nos habíamos visto, aunque todos sabemos que no es así, ha pasado bastante tiempo. Y el tiempo sigue pasando y nos toca despedirnos, pero sin pena ni tristeza, sabemos que si nos hemos visto, nos volveremos a ver. Así que ¡hasta la próxima!

Cogemos el camino de vuelta, y nos vamos a casa sintiendo haber podido recuperar algo valioso, gente inolvidable y un pedazo de tiempo del pasado. Nuestras aventuras no son historia, son recuerdo vivo.

Y bueno, siendo prácticos, este tipo de reencuentros puede también traernos otros beneficios, porque sabemos lo importante que es en nuestros días tener una red de contactos, saber hacer networking puede sernos muy útil y no sólo a nivel profesional.

En nuestros trabajos, las relaciones con los demás pueden marcar la diferencia, tanto desde que nos informen sobre una posición de trabajo, a poder encontrar un socio para nuestro proyecto, etc. y para ellos, solemos ir a reuniones, llamar a gente y ser muy activos.

Pues a nivel personal, debemos hacer también lo mismo, hay que mantener nuestros contactos, cuidarlos y ampliarlos, porque nunca se sabe a quién de la gente que conoces puedes encontrarte en un seminario, en una estación o incluso en la cola de algún sitio. Y quizás en esas situaciones puedes enterarte en qué trabaja o qué hace, quizás esos fortuitos o ansiados reencuentros pueden traerte más que emociones y alegría, sino también conocimiento, admiración, ayuda o nuevas ideas, conocer a nueva gente que te aporten algo o a los que tú puedas aportar, o simplemente tener más ganas aún de hacer cosas.

Porque nunca se sabe… pero sí sabemos que la gente va y viene, aunque algunos simplemente están ahí en alguna parte, dando vueltas a nuestro alrededor. Depende de ti decidir con quién quieres seguir compartiendo el presente y también tu futuro.

¡Nos vemos pronto!

 

Publish0xEspañol

Mi LBRY: https://lbry.tv/@duvinca:5

 

How do you rate this article?

3


Duvinca
Duvinca

A learner of many things with a curious spirit. Thoughts, shots and nice flowers. And I try to write in English!


The world, the life & me
The world, the life & me

Un blog polímata sobre diversas materias con una visión curiosa y reflexiva. A polymath blog about various topics with a curious and reflective vision. > Español & English <

Publish0x

Send a $0.01 microtip in crypto to the author, and earn yourself as you read!

20% to author / 80% to me.
We pay the tips from our rewards pool.