La Hora es la del Puñal (*)
Con las luces de la ciudad alumbrándole la espalda, su larga silueta entaconada avanzaba delante de ella; reptando sobre el frío asfalto. Buscaba al último cliente esa madrugada.
A medida que se internaba en el barrio, pudo ver que su sombra comenzaba a temblar de susto. El susto inicial se trasformó en temor. El temor en miedo. Finalmente, entró el pánico. ―Había otra alargada sombra detrás de ella― Y le seguía.
Un tibio hilo de orina se deslizó por su muslo izquierdo, salpicando mientras apuraba el paso, intentando quedar fuera del alcance de aquella figura que ahora era un bulto negro corriendo hacia ella.
El corazón golpeteando en su garganta obstaculizaba la salida de cualquier sonido, su respiración entrecortada menos le ayudaba a soltar el grito atrapado.
Se paralizó al sentir que una mano la halaba hacia atrás, deteniéndola en seco. De reojo observó el brillo del reluciente metal que se acercaba a su pecho, entrando a su corazón.
El grito, que al fin pudo escapar, desgarró la noche.

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Notas:
- (*) El título proviene de un verso de la canción Perla Negra de Yordano Di Marzo
- Este Relato es de mi autoría, con el participé en un concurso de microrelatos en Steemit, sigue el ENLACE para ir a la publicación original.
- El gif de cabecera fue creado por mi a partir de una imagen de niekverlaan en Pixabay. Editada con GifCam y Pixlr Express .