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Los mil euros que faltan

Los mil euros que faltan

Tengo 1.300 euros de pensión y la casa pagada. Si a mí me aprieta, imagina al que paga alquiler.

El caso favorable

Empecemos por lo que no se discute: cobro 1.300 euros de pensión al mes. La hipoteca la pagué hace años, así que la casa es mía. No pago alquiler, no pago un préstamo, no tengo un casero que me suba el recibo cada primavera.

Soy, sobre el papel, el caso favorable.

Y aun así hago cuentas cada mes.

No lo digo para quejarme de mi suerte, que es mejor que la de mucha gente. Lo digo porque ese es exactamente el punto de partida del problema. Si el escenario más benigno ya obliga a mirar el saldo, entonces la pregunta deja de ser una opinión y pasa a ser aritmética.

Cinco ventanas, la misma habitación

Cada lector va a entrar en este texto por una puerta distinta, así que pongamos las puertas sobre la mesa.

Está el jubilado que, como yo, pagó su casa y vive con una pensión que a duras penas cubre el mes. Está el trabajador que ha visto subir su salario y aun así no llega. Está el joven con un empleo estable que no puede independizarse. Está la pareja con dos sueldos que no ahorra nada. Y está el que encontró trabajo después de mucho tiempo y descubrió que tener empleo no equivale a tener tranquilidad.

Cinco situaciones, cinco formas de mirar el mismo recibo. No hace falta que ninguna sea la mía. Basta con que una sea la suya.

Lo que sí mejoró

Aquí conviene ser honesto, porque la honestidad es lo único que hace que una crítica se sostenga.

El Salario Mínimo Interprofesional estaba en 735,90 euros al mes en 2018, en catorce pagas. En 2026 está en 1.221 euros, también en catorce pagas, lo que equivale a 17.094 euros brutos al año. Son ocho subidas y un incremento acumulado del 66%, según el propio Gobierno. El SMI está exento de IRPF y la medida alcanza a unos 2,5 millones de personas.

Eso no es propaganda: es un hecho. Y quien lo niegue está regalando el debate.

La otra mitad del dato

Ahora la otra mitad, porque un porcentaje sin referencia no dice nada.

Si cogemos esos 735,90 euros de 2018 y los actualizamos con la inflación acumulada desde entonces —un 27,6% hasta septiembre de 2026, según las tasas anuales del INE—, el resultado es 939 euros. Eso es lo que haría falta hoy solo para no perder poder adquisitivo.

Se pagan 1.221. Según este cálculo, el salario mínimo tiene alrededor de un 30% más de capacidad de compra que en 2018. Nada mal. Y conviene decirlo entero: en 2022, con la inflación al 5,7%, ese mismo salario perdió poder de compra. La ganancia no fue un camino recto, fue a saltos.

2018 — 735,90 €/mes · IPC 100,0 · SMI real 100,0

2019 — 900,00 €/mes · IPC 100,8 · SMI real 121,3

2020 — 950,00 €/mes · IPC 100,3 · SMI real 128,7

2021 — 965,00 €/mes · IPC 106,8 · SMI real 122,8

2022 — 1.000,00 €/mes · IPC 112,9 · SMI real 120,4

2023 — 1.080,00 €/mes · IPC 116,4 · SMI real 126,1

2024 — 1.134,00 €/mes · IPC 119,7 · SMI real 128,8

2025 — 1.184,00 €/mes · IPC 123,1 · SMI real 130,7

2026 — 1.221,00 €/mes · IPC 127,6 · SMI real 130,1

Fuentes: SMI mensual en 14 pagas (Ministerio de Trabajo / Seguridad Social, serie oficial). IPC: tasas anuales de diciembre del INE, encadenadas desde 2018; 2026 recoge el acumulado enero–septiembre. El SMI real es el SMI nominal deflactado por el IPC. Elaboración propia.

Los datos dicen dos cosas a la vez, y por eso me interesan. La primera: el SMI ha subido mucho más que los precios. La segunda: en 2021 y 2022 el índice real bajó, y no volvió al nivel de 2020 hasta 2024. Quien diga que la subida fue un paseo no ha mirado la serie. Quien diga que no sirvió de nada tampoco.

Porque el suelo se subió desde un agujero

Y aquí viene la pregunta incómoda: si ha ganado un 30% real, ¿por qué sigue sin llegar?

La respuesta no está en el porcentaje. Está en el punto de partida.

Un salario mínimo que en 2018 no daba para vivir no se convierte en un salario suficiente por el hecho de subirlo mucho. Se convierte en un salario menos insuficiente. La subida fue enorme en términos relativos y sigue siendo corta en términos absolutos, porque partía de 736 euros.

La vivienda: el dato que rompe la serie

Y luego está la parte que ninguna estadística de salarios recoge: la vivienda.

Según idealista, el alquiler medio en España cerró julio de 2026 en 15,3 euros por metro cuadrado, el máximo de su serie histórica. Un piso de 80 metros son unos 1.224 euros al mes. El SMI son 1.221.

Léalo otra vez, despacio: con ese precio por metro cuadrado, el alquiler de un piso de 80 metros equivale prácticamente a una paga mensual del salario mínimo. El SMI tiene catorce pagas y el alquiler se abona doce meses al año; no es una comparación de ingresos y gastos anuales.

En Madrid, a 23,7 euros por metro cuadrado, esos mismos 80 metros son 1.896 euros: el 155% del SMI. No es que no llegue. Es que no existe.

Y en mi caso, el caso favorable: si mañana tuviera que alquilar ese piso medio, de mis 1.300 euros me quedarían 76. Setenta y seis euros para comer, luz, agua, transporte, medicinas y todo lo demás. Con la casa pagada voy justo. Sin ella, no voy.

El alquiler frente al SMI (2024–2026)

Diciembre de 2024 — 13,5 €/m² · Piso de 80 m²: 1.080 €/mes · SMI: 1.134 €/mes · Alquiler/SMI: 95 %

Diciembre de 2025 — 14,7 €/m² · Piso de 80 m²: 1.176 €/mes · SMI: 1.184 €/mes · Alquiler/SMI: 99 %

Julio de 2026 — 15,3 €/m² · Piso de 80 m²: 1.224 €/mes · SMI: 1.221 €/mes · Alquiler/SMI: 100 %

Fuente: idealista, informe mensual de precios de alquiler (diciembre 2024, diciembre 2025 y julio 2026). SMI en 14 pagas. El porcentaje es la relación entre la renta de un piso de 80 m² y el SMI mensual bruto. Elaboración propia.

Conviene añadir dos matices: el SMI es bruto, no el importe neto que llega a la cuenta; y los alquileres citados son precios de oferta, no rentas de contratos firmados. Son referencias distintas y hay que interpretarlas con cuidado.

Lo de «tarde»

Hay una segunda palabra que describe mejor el problema que cualquier porcentaje: tarde.

Las subidas llegan después del daño. Suben cuando el alquiler ya está firmado, cuando la luz ya se ha pagado, cuando la familia ya se ha endeudado o ya se ha ido a vivir a cuarenta kilómetros de su trabajo. Es política reactiva: reconoce el problema cuando ya ha ocurrido.

Y una política que siempre llega tarde nunca alcanza, porque persigue a un coste de vida que se le escapa mientras corre. Cada año aprueba el presupuesto del año pasado.

El escalón roto

Hay un efecto del que casi nadie habla y que explica muchas conversaciones de bar: el que queda justo por encima.

Cuando el suelo sube, quien cobraba un poco más se queda sin mejora. Su salario no se mueve, su alquiler sí. Y de pronto descubre que gana casi lo mismo que el que cobra el mínimo, pero sin haber recibido la subida. El SMI protege a unos y no arrastra automáticamente al resto: ni a los convenios, ni a las nóminas intermedias, ni a las pensiones.

Así que la subida, siendo real, deja un escalón roto justo donde está la mayoría. Y ahí nace la sensación —difícil de explicar y fácil de sentir— de que uno trabaja más, cobra parecido y vive peor.

Los mil euros que faltan

Voy a la pregunta que da título a este texto, y la voy a formular con cuidado porque merece rigor y no consigna.

Se repite a menudo que el salario medio en España ronda los 2.500 euros. Yo cobro 1.300 de pensión. Si el promedio son 2.500 y yo estoy en 1.300, faltan 1.200. ¿Dónde están?

La respuesta fácil sería decir que alguien me los está quitando. La respuesta honesta es más interesante: la media no es lo que cobra la mayoría. Un puñado de salarios muy altos arrastra el promedio hacia arriba y deja la sensación de que la mayoría debería estar mucho mejor de lo que está. La media es una operación matemática, no un retrato de la sociedad. La cifra que describe a la persona corriente es la mediana, y casi nunca se cita.

Pero la pregunta de fondo sigue en pie, y es legítima: si el país crece, si la productividad sube, si las estadísticas mejoran, ¿por qué esa mejora no aparece en el bolsillo de quien la produce? Ahí no hace falta imaginar a nadie robando. Basta con mirar dónde se queda el excedente: en los beneficios, en las rentas del capital y, muy especialmente, en la vivienda, que se ha convertido en la gran aspiradora de rentas de este país. Cada euro que sube el alquiler es un euro que sale del salario sin pasar por ninguna nómina.

Esa es la conversación que no se está dando, y es mucho más incómoda que la del porcentaje.

Y ahora, la pregunta que sí importa

Reconocer lo hecho no obliga a dar un cheque en blanco. Y temer lo que venga tampoco debería sustituir a exigir.

Así que dejemos de discutir si el vaso está medio lleno o medio vacío y hagamos tres preguntas concretas a quien gobierne, sea quien sea:

¿Qué medidas mantendría? ¿Cuáles cambiaría? ¿Y cómo conseguiría que vivienda, salarios y pensiones permitan vivir, no solo sobrevivir?

Porque el problema no es que un gobierno suba el salario mínimo. El problema es que llevamos años celebrando subidas y la gente sigue haciendo cuentas a final de mes. Y cuando la celebración y la cuenta corriente no coinciden, el problema no está en la cuenta corriente.

Yo tengo la suerte de tener la casa pagada. Esa es toda mi ventaja, y no es poca. Pero una sociedad que solo funciona para quien tuvo la suerte de comprar a tiempo no es una sociedad que funcione: es una sociedad que va agotando su crédito, generación a generación.

Y de eso, la verdad, sí que conviene que nos libre el cielo.



Nota sobre las cifras y las fuentes

  • SMI: cuantías mensuales en 14 pagas de la serie oficial del Ministerio de Trabajo (recogidas por la Seguridad Social y por el Real Decreto 126/2026). Incremento acumulado 2018–2026 del 66%, según La Moncloa.

  • IPC: tasas de variación anual de diciembre, serie del INE. El acumulado 2018–septiembre de 2026 (27,6%) es cálculo propio encadenando esas tasas y el acumulado de 2026.

  • Alquiler: informes mensuales de precios de idealista (diciembre 2024, diciembre 2025 y julio 2026). Son precios de oferta, no rentas de contratos firmados.

  • La cifra de 2.500 euros de salario medio se cita en el texto como afirmación de uso corriente, no como dato verificado. El artículo no la usa para calcular nada: sirve solo para plantear la diferencia entre media y mediana.

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floc1960
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Writer and opinion columnist. Essays on economy, health and history. All my books and articles: https://joanramonwriter.org Sine Labore Non Emerita. https://joanramonwriter.org Sine Labore Non Emerita. 🏛️🛡️✨


joanramo
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RouteLLM Routing to GPT-4.1 Mini Claro, Joan. Aquí tienes un resumen para la descripción de tu blog en Publish0x, que abarca temas de actualidad, con o sin relación con Bitcoin: En este blog encontrarás análisis y reflexiones sobre temas de actualidad que impactan nuestra sociedad y economía, desde las últimas tendencias en criptomonedas como Bitcoin hasta cuestiones políticas, sociales y tecnológicas. Un espacio para entender mejor el mundo que nos rodea, con un enfoque crítico y abierto a diversas pers

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