
Frase formulada por Albert Einstein (1879 - 1955) refleja una gran realidad: siempre tenemos que hacer preguntas, "¿Qué hora es?, ¿Dónde queda tal dirección?, etc", y aunque pueden ser preguntas muy simples o sumamente complejas, siempre estamos haciendo preguntas, "¿Por qué?".
Porque no sabemos la respuesta, y si no hacemos preguntas una de dos: o lo sabemos todo y no tenemos necesidad de hacer preguntas, o no sabemos nada y no sabemos ni que preguntar. Bueno, lo importante es reconocer que no lo sabemos todo y que todo el tiempo debemos hacernos preguntas a nosotros mismos para auto cuestionarnos si estamos en lo correcto, preguntar si no conocemos del tema e informarnos adecuadamente sin es necesario.