Muchas personas nos hemos interesado por el cuidado del medio ambiente en los últimos años. Esto podría deberse a una mayor exposición mediática hacia los problemas que enfrenta nuestro planeta como también al aumento de nivel de nuestra conciencia individual y colectiva.
Lo cierto es que muchos de los problemas que enfrenta nuestro planeta son también un reflejo de las heridas que los seres humanos llevamos de forma individual. Por ejemplo muchos de nosotros hemos nacido en países o sociedades con conflictos, también puede ser que hayamos nacido en hogares con escasa comunicación y todo eso lo manifestamos en nuestro entorno y en nuestro mundo.
Estamos a veces tan heridos con nuestro entorno que nosotros queremos también destruir lo que está al rededor nuestro, claro que esto lo hacemos muchas veces de formas inconscientes o subconscientes.
La densidad de nuestras emociones no purificadas y transformadas termina por volver densa nuestra relación con la naturaleza y el medio ambiente en que vivimos. Por ejemplo un niño que es maltratado o poco escuchado por sus padres es más probable que manifieste algún tipo de violencia hacia animales pequeños, insectos o plantas ya que la energía negativa acumulada en él buscará formas de salir.
Así que reciclar está bien, dejar de usar materiales innecesarios está bien, sembrar árboles esta bien, todo esto es muy necesario, pero de alguna forma es un segundo nivel de cuidado del medioambiente. El "primer nivel" para que todo esto tenga raíces es sanarnos a nosotros mismos, sentir y perdonar heridas del pasado, arreglar y mejorar nuestras relaciones personales, integrar nuestra historia colectiva e individual, sanar historias familiares, etc.
Después de todo el mundo es solo una manifestación de nuestro interior, sí sanamos el interior vamos a poder sanar el exterior, sí limpiamos el exterior vamos a poder limpiar el exterior.
Así que tal vez en la próxima ocasión en la que te perdones a ti mismo o a alguien más o la próxima ocasión en que le tengas paciencia a alguna persona estarás también cuidando y sanando a nuestro planeta tierra. Claro que necesitamos muchos ambientalistas, personas sembrando árboles, personas creando proyectos verdes, pero también necesitamos personas sanando, ordenando, limpiando y purificando la conciencia individual, familiar y colectiva.
La invitación entonces es a sanar, no tienes que salir a tomar acción por el clima si no quieres o puedes (Ojalá que todos lo hagamos), pero sí que puedes crear ambientes limpios, ordenados, amorosos y trascendentes que se manifiesten en nuestro medio ambiente.
¿Qué necesitas sanar? ¿Qué necesitamos sanar colectivamente?
La respuesta a un mundo más sano está en cada uno de nosotros.