En un mundo en el cual las palabras aún son muy importantes los pequeños cambias cuentan. Así no es lo mismo conectar que reconectar.
Los seres humanos tenemos una parte que es por naturaleza espiritual, de una y muchas formas buscamos tener experiencias con lo divino en nuestras vidas. Todos nacemos conectados a una fuente suprema de energía, le podemos llamar, Dios, el universo o como cada quien prefiera, pero todos nacemos con esa conección por naturaleza.
El universo es un gran escritor, el mejor de todos ya que en el están escritos todos los escenarios manifestados y latentes, no es de extrañarnos pues que el universo sea sumamente paradójico a veces también y ahora que estamos en la era de la conectividad parece estar muy desconectados de nosotros mismos.
Así podemos comunicarnos con una persona a una gran distancia (como ahora), pero nos cuesta escucharnos a nosotros mismos y tomar decisiones propias sin tanto condicionamiento social.
Y no se preocupen, el internet es bueno. De hecho es una herramienta espiritual, pero debemos usarlo con conciencia.
Así que ¿Qué podemos hacer?
Chatear esta bien, conectar con la humanidad está bien, pero también nos podemos asegurar de tener cinco minutos de paz y tranquilidad escuchándonos a nosotros mismos. Y sí, da miedo, podemos también escuchar lo que no queremos, pero ese es el principio para reconectar.
Así que reconectar es eso, volver o conectar o mejor aún, recordar nuestra conección natural.
¿Estás listo para reconectar?