¿Te imaginas estar comiendo alguna fruta exótica y que de ahí se puedan sintetizar nanopartículas de plata? Si te interesa saber eso, te invito a seguir leyendo estas líneas 😉
Bueno, hay algo que aclarar primero, no es que por generación espontánea aparezcan estas dichosas y argentas nanopartículas, pero sí es posible utilizar ciertas mezclas y extractos frutales para llevar a cabo la elaboración de las mismas.
Para ello necesitamos, básicamente, 2 cosas:
Extractos naturales de semillas, o de hojas, de frutas como la granada, nanca o incluso del higo.

Nitrato de plata, cuya fórmula es AgNO3

Hay una tercera opción, que consiste en tener alguna fuente de irradiación, puede ser natural (el Sol) o artificial, ya es tu decisión.
Tan solo hace falta mezclar y agitar en un recipiente una solución de AgNO3 con el extracto natural elegido, esperar un tiempo, irradiar si se desea, y listo, tenemos nuestras nanopartículas de plata.
Creo que en este punto te podrías estar preguntando dos cosas: ¿cómo es que salen las nanopartículas de ahí? ¿Y para qué quiero específicamente nanopartículas de plata? Descuida, contestaré tus dos interrogantes (en caso que sean esas, si son otras, pido disculpas por mis bajas capacidades psíquicas 😔).
Síntesis de las nanopartículas
Obviamente no entraré en detalles tan técnicos, o quizá sí, no te puedo prometer mucho, pero lo que sí te prometo es intentar hacerlo lo más sencillo posible.
Para hacer nanopartículas necesitas tener el precursor del metal y algún agente reductor. En este caso el precursor del metal es nuestra querida sal AgNO3, que contiene plata, Ag, en su estado de oxidación 1, pero necesitamos que esté en 0 para que pueda ser plata “verdadera” y no plata catiónica (es decir, plata a la que le faltan electrones) y así poder obtener nuestro preciado producto. Los estados de oxidación nos dicen, de forma muy sencilla, qué tan factible es que ceda o gane electrones (aquí si me pongo muy “yo” empiezo a distinguir entre procesos de ionización y de teorías ácido-base, pero seré amable).
Para poder hacer que nuestra querida Ag se encuentre en su estado 0 es que usamos un agente reductor (para reducir su grado de oxidación), ahí es donde entran nuestros extractos, que contienen actinoides, flavonoides, polioles, polisacáridos, entre muchos otros compuestos con nombres “fancys”, estos metabolitos tienen la capacidad suficiente de reducir a la plata y por lo tanto, nos ayudan a conseguir nuestro nano-objetivo.
Uso de las nanopartículas
Por cierto, los químicos somos algo excéntricos y nos gusta poner nombres raros, por lo que a veces usamos siglas o abreviamos para que los mortales no se asusten de nosotros… o en realidad es porque somos flojos, quién sabe, ni nosotros lo sabemos 👨🔬👩🔬, pero a lo que iba, para referirnos a las nanopartículas de plata es más común escribir AgNPs ¿pero qué utilidad se les puede dar además de presumir de su prefijo “nano”?
Las AgNPs pueden ser usadas en biosensores, productos electrónicos, superconductores, y sobre todo, en aplicaciones médicas por sus propiedades antimicrobianas. Estas nanopartículas se las traen, son chiquitas pero poderosas.
Además esta forma de síntesis busca ser más ecológica y más verde ya que normalmente se usan agentes reductores que pueden representar un problema medioambiental y de salud para el ser humano, como los borhidruros. De esta forma, al usar extractos naturales, se puede desarrollar una ruta de síntesis más verde y más bioamigable.
Espero te haya gustado este post, los artículos que consulté para él te las dejo a continuación:
Artículo originalmente publicado en Uptrennd (te dejo el enlace del texto y de registro si te interesa 😉)
Original: https://www.uptrennd.com/post-detail/nanopartculas-y-fruta~NjI3Mzcx
Registro: https://www.uptrennd.com/signup/MTAwNjY4