Cada vez que me descompongo, y el dolor es fuerte, pienso ¿Será esto lo que va a matarme? ¿Ya me tendré que ir?. Y se desata una catarata de pensamientos, algunos desesperados, los que se refieren a cómo será el paso entre la vida y la muerte, si será con dolor, y con cuánto. A este punto las emociones me toman, y lloro entre los picos del dolor físico.
Vengo a escribir esto porque cuando tengo esos episodios, vienen a mi mente las cosas que me gustaría decir y aún no dije. Y las que dije pero a la nadie parece importarle .Las primeras son privadas, y las segundas constituyen pedidos de ayuda. Soy consciente de eso, y estoy mas allá de toda verguenza por reconocer que es un grito de ayuda.
Los eventos globales de los últimos ya casi 3 años, dejaron en claro que:
- El criterio de los médicos está en su punto mas bajo, y no sólo no son confiables, sino que además pueden ser directamente sicarios. Ergo, ante cualquier dolencia, no podes contar con ir a un hospital. Lo más probable es que ya no salgas. Independientemente de la causa por la que vayas, quedarás en las peores manos, e intentarán sin ningún reparo, hacer que lo que te pase, encaje en su narrativa. Entras con una cosa, no sales y la causa será la que es para todos.
-Los medicamentos están todos envenenados, contaminados con nanotech. Desde el suero a los los antibióticos. Si valoras tu cuerpo y tu mente, no podes consumir nada de esto.
Mi angustia en esos momentos de dolor, parece no encontrar un parate. Si bien sé que hay personas con alma, dispuestas a ayudar, médicos que se dieron cuenta de lo que está pasando y demás. No conozco ninguno personalmente, de manera que cuando el dolor llega, estoy sola con el dolor en el cuerpo, y los pensamientos desesperados.
Al comienzo de esta locura, habían dejado morir a los ancianos en completo abandono. Sus propios parientes, las persona que les debían la vida, los abandonaron porque se los dijo la televisión. Para poder lograr eso ya contaban con una base, una sociedad de mentes rotas, y una empatía entre ausente y mal comprendida. Hoy no espero que sean diferentes, de hecho están mas rotos que antes. Lo que hicieron al principio en nombre de la urgencia, hoy es "normalidad". Se estableció la locura.
Algún día, todos tenemos que morir, pasar por ello. La película que le cuentes a tu mente, afecta a como será vivido ese momento. Yo no podré contarme una mentira, porque veo. Ellos dicen que los viejos murieron por un virus, y nosotros decimos que murieron por la película que pusieron en sus mentes ya rotas. Yo, como otros, digo que ellos se mataron solos, y a sus seres queridos. Cuando me toque atravesar esa puerta, sabré cuánto de lo que me llevó a ese momento, fue la ignorancia de una mayoría de idiotas.
Hay un límite sobre lo que podemos hacer en este mundo, ese límite son los otros. Porque conformamos un ser mas grande, el ente Ser humano. Estamos atados al movimiento colectivo . Todo lo que hacemos y que parece no estar relacionado a lo colectivo, y que entonces nos da la ilusión de estar separados y tener autonomía, lo hacemos DENTRO de un espacio en el cuerpo de este ente mas grande.
Las personas se preocupan porque están gobernadas por la peor clase de humanos, y arremeten contra ellos. Espero que un día formulen el problema correctamente. El problema no es que te gobiernen los psicópatas, sino que te gobiernen, punto. El problema es que no concibas la vida sin ser gobernado o guiado.
Durante esos momentos de dolor, viene a mi mente que quizá no tengo mas que hacer acá. El ente humano parece haber elegido su próximo paso, la siguiente prisión. ¿Cuántas veces más? Yo solo espero no volver.
Leí, en un texto de biodescodificación, que el dolor físico es proporcional al dolor psicológico. Y puede que sea cierto, porque en mi vida no pasa algo inmediato de la magnitud de mi dolor, pero yo siento que me duele la humanidad. Me duele el destino que eligen, la falta de empatía, la muerte de la libertad. Quisiera que deje de doler ya, pero no puedo dejar de ver tampoco. Son cosas muy esenciales las que están dejando morir. Están creando un mundo nuevo sobre la tumba de lo que son las características mas notables de la especie.
Tengo personas admirables en mi vida, personas con alma. Algunas de ellas hasta dispuestas dar sus mejores atributos para mejorar el mundo. Pero ellas también viven en este mar de idiotas limitantes. En un sistema diseñado para descartarnos rápidamente cuando no podes pagarlo. Por eso tampoco me parece sobrecargarlas, y por eso vengo a escribir acá, para no deprimir el día de ninguno de ellos, que espero estén teniendo un hermoso día.
Venir a escribir es mas una esperanza de que nombrar el dolor, lo haga salir de mi cuerpo. No es un pedido de ayuda, al menos no este post, porque acá nadie sabe quien soy. Ni confío en un psicólogo para abrirme, porque no están en mejores condiciones que los médicos. Lo cual es mas decepcionante aún, porque se trata de una guerra psicológica, y los psicólogos fueron jugados igual que cualquier otra pieza.
Angustia. Sensación de inevitabilidad. Sensación de maltrato normalizado.