!Hola, mi reina hermosa¡ ... me decías
y enrollabas mi cabello ensortijado,
manantial de caricias recibía,
en mis cándidos labios.
Olor de azahares percibe mi ser
cuando a tu lado siento desfallecer;
vuélveme a la vida de una vez,
tómame en tus brazos y sonreiré.
Hola, mi reina hermosa, susurras
abriendo mis ojos con un beso.
Te correspondo con tierna mirada
y un reconfortante te quiero.
Habla a mi alma mi amado,
¡Qué ansias tengo de oírte!
Halagando mi perfume de acacia
que para ti lo dispuse.
Autora: Doris Carvajal, Ecuador
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