Cuando se es niño y adolescente la mayoría practicamos algún deporte o juego. En mi caso como en el de muchos yo escogí la práctica de fútbol.
En estas edades es muy común quelos niños tomasemos la pelota de fútbol intentando driblar a casi todo el equipo rival, los más habiles lo conseguían, pero por lo general al perder la pelota en zonas del campo inseguras ponías al equipo en riesgo ante un posible contraataque del equipo contrario que te tomaba desajustado tácticamente.
Poco a poco los que tuvimos la oportunidad de tener entrenamiento y de tener roce contra equipo más sofisticados aprendimos que pasar el balón de fútbol era lo mejor, ya que evitabas perdidas innecesarias y también lesiones. Claro que siempre se necesita esa dosis de creatividad y de individualidad que rompa las líneas del rival, pero el criterio de cuando asegurar el pase y cuando tratar de sorprender es al final lo más importante.
En la vida cotidiana somos demasiado propensos a los extremos y yo me incluyo, muchas veces tenemos poca capacidad de hacer síntesis y no hacemos equilibrios, así por ejemplo, hay teorías económicas y sociales como el capitalismo que promueven un individualismo casi total. Yo personalmente estoy más de acuedo con estas teorías, ya que para mí el fin más sublime del ser humano es la libertad.
Luego tenemos otras teorías más basadas en el colectivo, el problema es que vienen de dictadores o de imposiciones y entonces la gente no quiere sumarse al colectivo ya que se pierden sus libertades individuales.
El problema de ser totalmente individualistas es que nos estresamos demasiado y queremos cargar con más de lo que nos toca, muchas veces a costa de la salud y de nuestra felicidad interna y el problema de ser totalmente colectivos es que si es promovido por entes externos podemos perder nuestra libertad y nuestros derechos.
Así que acá es donde necesitamos capacidad de síntesis, espero el día en que la mayoría podamos trabajar en equipo por conciencia y no por obligación. Unos encargandonos del medio ambiente, otros de la salud, otros de la economía, pero todo funcionando como un buen engranaje. Esto nos permitirá evolucionar como humanidad y dejar muchas de las dolencias físicas y psicológicas que ahora padecemos los seres humanos.
No me quiero encargar de todo, quiero un equipo que ayude sin perder mi creatividad individual en el proceso, y como he escrito otras veces creo que estos cambios vendran a medida que los humanos conectemos más con nosotros mismos y con nuestra espiritualidad.
Te inivito y me invito a que juguemos para el equipo mientras expresamos toda nuestra magia individual, el criterio es la clave y como siempre la respuesta está en nosotros.
