Todas las cosas se deslizan,
Y este deslizarse de cosas
Que no pueden agarrarse de esa rama
En el precipicio
Es un desliz continuo.
No como la gota de lluvia en la mejilla
Que se limpia o se seca,
Ni como el resbalar de la gota en el vidrio
Que alcanza su final cierto.
Yo hablo de otras cosas,
De esas que ni se limpian ni se secan
Ni alcanzan un final cierto.
En el cosario yacen las cosas.
Están inmóviles a la espera de que empiece el deslizamiento,
Y cuando empiezan a deslizarse
Y se van cuesta abajo
Entreabren los parpados
Y ven que el paisaje pasa vertiginoso
Por los cuatro costados.
Todo deslizamiento de tierra
O avalancha de nieve
Toca fondo en algún punto.
Pero yo pienso en cosas
Que no vislumbran el fondo
Y que se deslizan como por un tobogán
Que no termina nunca.